Ajuste automático de la temperatura de color

Estas dos fotos muestran lo poco fiable que resulta el ajuste automático de la temperatura de color. Están realizadas con lightroom. El vestido rojo engaña al sistema automatico que trata de compensar el rojo con uan temperatura de color equivocada.

Primera foto, cámara y procesado en luz día.

Temperatura de color ajustada en automático. El vestido tojo ha hecho que el sistema automático de corrección arroje mucho más azul de lo debido.

 

Anuncios
Publicado en cámara, Luz, retrato, Revelado, Temperatura de color | Deja un comentario

Proporciones del cuadro

El fotograma que capta la cámara es un rectángulo con cierta proporción entre su lado largo y corto. Estas proporciones sulen ser:

  1. 2:3 en el caso de la película fotográfica de tipo 135 y en sensores de cámaras canon, nikon, sony, pentax, leica
  2. 4:3 en olympus, cámaras de película de formato medio 4,5×6, y algunas cámaras de formato medio digital como las fuji y las phaseone.
  3. 1:1 en el formato cuadrado clásico de las cámaras de formato medio 6×6.
  4. 4:5 en cámaras de gran formato 20×25 que corresponde con lo que en los paises con sistemas de medida obsoletos llaman 8×10 (del tamaño en pulgadas).

Ahora bien, los tamaños del papel suelen/solían ser:

  1. 2:3 con el papel de 10×15 Y PARA DE CONTAR.
  2. 3:4 con el papel de 9×12, 15×20. 13×18, 24×30,  30×40.
  3. 4:5 en el impensable e impuesto por los minilabs tamaño de 20×25 con el que pretendían (y muchos le hicieron caso) ampliar las fotos para los álbumes de boda en el tamaño 20×25.
  4. 1.41:1 osea uno a raiz cuadrada de dos. El formato normalizado A y B para documentos y que usamos porque nos hemos acostumbrado a las impresoras fotográficas.

El caso es que pocas veces el formato del papel, que en los tamaños dados son aproximados, resultaba adecuado para el fotograma lo que nos obliga(ba) a reencuadrar la imagen a la hora de ampliarla/imprimirla.

Además hay algunas fantasías por ahí como la de que el formato másmejón para hacerte pasar por artista es el 1,62:1 (o 0,62:1), osea el formato “aureo”, divinodelamuerte, o fibonacho (fiboiñaki).

Vamos a verlos.

Vamos a empezar con las proporciones de las que de verdad se habla en los tratados antiguos, que son cuatro: 1:1 (unisono) 2:1 (su inversión, el diapason) 2:3 (diapason, sexquialtera) y su inversión 3:4 (diatesaron). Las cuatro corresponden con los intervalos musicales de primera (1:1), octava (2:1), quinta (2:3) y cuarta (3:4).

r1-23

2:3 composición del formato de película 135. Intervalo de quinta, diapente.

 

r2-43

3:4, intervalo de cuarta y por tanto inversión de la 2:3. Diatesaron.

 

r3-11

Cuadrado. 1:1. Unisono.

r4-21

2:1. Diapason. Intervalo de octava.

r5-A

Raiz cuadrada de dos, el lado largo es la diagonal del cuadrado formado con el lado corto. Es el formato de los papeles A, el usual de impresión.

r6-1618

1,618. Proporción aurea. La proporción entre el lado corto y el lado largo es la misma proporción que la que hay entre el lado largo y la suma de los dos.

r7-45

4:5 el formato 20×25 u 8×10.

t8-cordobes

1.3:1 Proporción cordobesa.

t9-ideal

Formato ideal (según pentax). 6×7.

Básicamente vamos a dividir los formatos en dos tipos: los más bien alargados y los algo menos alargados. El formato básico es el 2:3, el intervalo musical de quinta y que corresponde al de la película 135 y al formato de gran parte de las cámaras digitales. Sobre él podemos hacer diversas variaciones, como el formato de raiz cuadrada de dos, que es el del papel A, el que usamos en las impresoras y fotocopiadoras, y cuyo lado largo es la diagonal del cuadrado que se forma con el lado corto.

De izquierda a derecha: 2:3, A, aurea, 2:1.

Tanto el primero (2:3) como el segundo (papel A, raiz de dos) me parecen proporcionados y presentan un buen equilibrio visual entre la figura y el marco. El tercero es la (cacareada) proporción aúrea, divina, de proporción 1,618:1 (o 0,618:1), que dicen que es el mejor equilibrio pero que a mi me parece descomensada, demasiado alargada para resultar agradable a la vista para enmarcar un retrato. La cuarta es el diapason, 2:1, el retrato está ahogado dentro del margo, sin espacio, sin sitio.

 

La otra ordenación es la de marcos más bien achaparrados. Empiezan con el 1:1, el cuadrado y añadimos otros:

De arriba a la izquierda y de arriba a abajo. El primero es el 1:1, el cuadrado. El segundo es 3:4 o como dice la mercadotecnia de las cámaras 4:3 (las fracciones deberían ser siempre número menor dividido entre número mayor, cuantas partes coges de todas en las que has dividido la cosa). El 4:3 es el formato de las cámaras de 4,5×6 y tiene su gran tradición fotográfica, es un formato equilibrado entre cuadro y contenido y enmarca el retrato serenamente.
La primera de la línea inferior es el que Pentax llamó “formato ideal” con el que construyó su cámara de formato medio 6×7.
La segunda por abajo, la central es el marco de proporciones 4:5, el intervalo musical de tercera, aunque no se le menciona en los autores antiguos. Corresponde también a él el formato de 8×10 pulgadas que se utiliza(ba) en las cámaras de gran formato y fué muy posiplar en su momento.

Por último un formato “nacional” escasamente conocido. La proporción cordobesa, utilizada frecuentemente en la arquitectura andalusí y que corresponde a un marco cuyo lado mayor es el radio de una circunferencia y el menor el lado del octógono inscrito en ella y que podemos aproximar por 1,3. Si la proporción aurea es “divina”, la cordobesa va a ser la proporción humana. Da un buen marco, muy similar al 3:4.

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Tercios y toda esa basura

Decía alguien el otro día que los analfabetos visuales componen al centro y que los que saben usando la regla de los tercios. Dicen las malas lenguas que la regla de los tercios es la forma natural de componer y que por eso siempre funciona y te permite ser creativo, presumir de saber, ser el ídolo de masas que admirarán tus fotos en instagram, conocedor de secretos arcanos sobre el funcionamiento de la vista, la mente y el alma. El rey del mambo fotográfico, vamos. Pero yo hago la siguiente objeción: si el analfabeto visual compone al centro ¿No será porque esa es la composición “natural” y no la de los tercios?
Además, de que como he dicho muchas veces, ningún tratadista parece que hable de esa regla hasta el siglo XX. Y pretender que sea un descubrimiento de ahora que explica el éxito visual de las obras pasadas es un pelín etnocentrista ¿No? Viene a decir que los antiguos maestros eran unos tontos con vista y que tenemos que llegar nosotros, los hombres inteligentes del siglo XX los que hemos descifrado sus ingenuas mentes. La única mente ingenua en todo esto es la de quien piense que la explicación actual es una revelación de una ley de la percepción que solo en los tiempos de la pizza de mortadela hemos explicado.

Dice Rudolh Arnheim (uno de esos chavales que cuando habla de composición menciona trabajos de investigación reales, no como los aúreos que siempre están diciendote que hay estudios científicos que avalan lo que ellos afirman pero son incapaces de decirte quien hizo ese estudio, en qué institución y en qué revista científica está publicado). Bien, dice Arnheim algo así como que en el centro está la composición más potente y natural y que la segunda es el descentramiento claro. Es decir, que si tu sacas del centro el motivo principal, pero lo sacas poco, tu cabeza no se aclara entre “esto está enmedio” y “esto está descolocado” mientras que si descentras por derecho tu mente tiene claro que la composición es así y no trata de empujar las formas hacia dentro. Entonces, un argumento que explicaría que colocar las figuras en los tercios funciona es precisamente que el tercio es un descentramiento claro. Solo que también es un descentramiento claro ponerlo en el cuarto, el quinto, o la raiz cuadrada de pi o en la inversa del número de neper; lo que deja sin argumentos a los tercios. Además, casi todas esas imágenes encima de las que se dibuja una trama de tercios y un cartelito diciendo “Miramira, cumple la regla de los tercios” casi nunca la sigue sino que la línea de tercios pasa por algún sitio del bulto que es la figura. A eso en dibujo técnico lo llamábamos “teorema del punto gordo” y que viene a decir que por un punto pasa cualquier recta a condición de que el punto sea lo suficientemente gordo.
Bueno, dejo de enrollarme. Mira esta foto, está centrada.

Encuadre centrado

 

Y ahora reencuadro para que la figura cruce el tercio. En realidad corta por la línea de la cabeza a la cadera.

el eje principal, la cabeza y las caderas, están el el tercio.

Pues qué quieres que te diga, prefiero la figura centrada. La figura en el tercio me parece desequilibrada. Pero mira, voy a moverla algo:

Figura descentrada pero no en el tercio

Ahora la figura está descentrada pero NO ESTÁ EN EL TERCIO, y me parece que está mucho más equilibrada visualmente que la segunda (si eres hater ahorrate el comentario, ya sabemos que vas a decir que no, que es una mierda de foto y que nunca irías a un taller mío).
Entonces: descentramiento claro si, tercios si cuadra, pero no necesariamente descentramiento en el tercio. Y vamos a dejarnos de dibujar tramas de tercios y caracoles por favor.

Repito con dos ejemplos sobre formato cuadrado:

Cuadrado centrada

Cuadrado descentrada

(Y muchas gracias a Alejandra por saltar con la calor de julio en Sevilla y no morir en el intento).

(Quiero decir: gracias por la colaboración, no por no morirse en el intento).

 

Publicado en aire libre, bailarina, Composición, Sevilla | Etiquetado | 2 comentarios

Sombras en un espejo

Cosas que son así, pero no te las esperas.
Estas fotos me han descolocado un poco porque veo cosas que no esperaba que fueran así y que de hecho, si me preguntaran sin haber visto estas fotos, yo diría que son de otra manera.

La cosa es: tienes una figura frente a un espejo. Un foco ilumina la figura desde atrás, es decir, tenemos espejo-figura-foco. Yo esperaría que la sombra de la figura, que va en dirección al espejo se pararía al llegar a él dentro suya (del espejo) se vería el reflejo de la sombra. Además esperaría que el reflejo del foco, en el espejo, al iluminar la figura dejaría una sombra detrás suya.
Pero el foco virtual crea una sombra de la figura virtual y esta sombra ¡sale del espejo!

marblesa-877

De las dos sombras que hay a la izquierda, la superior es la sombra del reflejo del sol en el reflejo de la figura ¡Y sale del espejo!

marblesa-862

marblesa-758

En esta foto, hay dos sombras paralelas en el suelo que van hacia fuera del espejo. La más cercana al borde inferior es la sombra producida por el foco virtual (el reflejo del sol) pero la otra sombra es una sombra “virtual” producida por el foco virtual sobre la figura virtual pero sale del espejo. Como si la figura virtual fuera una figura realmente sólida, no una imagen en la superficie del espejo con el tamaño como si estuviera al doble de distancia de la figura real….

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

De la dirección de la sombras

Y en verano el sol cae a pico, a plomo, cenital, desde arriba. Y si haces la foto a medio día no veas como llueven sombras.

Es Córdoba, en el puente he olido a carne asada al tirarme al suelo. Mira las sombras de los dedos sobre el brazo de Zoe.

solcenital1solcenital2

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Inercia de la lámpara

En España la frecuencia de la corriente alterna es de 50 Hz, eso supone que las lámparas se encienden 100 veces por segundo. Hay lámparas como las incandescentes que al emitir debido al calor no les da tiempo a enfriarse y apagarse tan rápido pero hay otras, como las de descarga de gas o los ledes en las que la intensidad de la luz cambia esas cien veces por segundo.

En la foto tengo a Luna bailando bajo una farola de sodio. El tiempo de obturación es de 1/25 lo que supone que durante ese tiempo se suceden dos ciclos de red, por tanto cuatro máximos y cuatro pasos por cero. Y ahí están los cuatro máximos, cada uno ha expuesto la mano, que se estaba moviendo, en una posición diferente.

La frecuencia de red es de 50Jz lo que hace que la lámpara de la farola tenga 100 máximo de iluminación por segundo. Al ser el tiempo de obturación de 1/25 captamos 4 de esos máximos, que se traducen en 4 exposiciones de la mano al moverse.

La frecuencia de red es de 50Jz lo que hace que la lámpara de la farola tenga 100 máximo de iluminación por segundo. Al ser el tiempo de obturación de 1/25 captamos 4 de esos máximos, que se traducen en 4 exposiciones de la mano al moverse.

Publicado en aire libre, bailarina, cámara, Exposición, iluminación, propiedades de la luz | Deja un comentario

Corrección de perspectiva en arquitectura

Unas notas para una clase que voy a dar. En resumen, la perspectiva no hay que corregirla, solo hay que respetarla.

Para meter toda la altura de un edificio en el encuadre de la foto muchas veces hay que inclinar la cámara hacia arriba. Al hacerlo, las líneas verticales, que son paralelas en la construcción dejan de serlo en la imagen y decimos que fugan. Que las verticales fuguen distorsiona el diseño que el arquitecto hizo en el edificio ya que no podemos ver si las paredes son verticales o tienen alguna inclinación, cosa que no sucede al mirar, cuando aunque las líneas fugan igual nuestra cabeza sabe que las líneas son paralelas.

Además, a los arquitectos, cuando son chiquititos, les condicionan a base de cosquis para que dibujen las paredes verticales, paralelas. El profesor de procedimientos gráficos se pasea por detrás de los aterrorizados alumnos de arquitectura y cada vez que ve que uno fuga las verticales le arrea un cachete en la cabeza. Como consecuencia de esta práctica doncente los arquitectos han desarrollado una aversión natural hacia las líneas verticales fugadas cuando ven alguna en una fotografía el entran sudores fríos, balbucean y evitan trabajar con el/la fotógrafo autor de su sufrimiento.

En resumen, la perspectiva no hay que corregirla, solo hay que respetarla.

Vamos a ver algunas:

 

perspectiva5-camarainclinada

Esta es la catedral de Cádiz. La foto está hecha con un angular, un 24mm con una 5DMkII, una cámara de formato 24x36mm. Al inclinar la cámara hemos fugado todas las verticales, que ya no son verticales.

La técnica correcta para proyectar la figura en la imagen consiste en dejar el respaldo de la cámara perfectamente vertical. Es decir, no inclinar la cámara. Si tenemos una cámara de banco optico simplemente dejamos el respaldo, donde está la película o el sensor digital, vertical, perpendicular al suelo, de manera que las líneas verticales de la catedral sean paralelas al plano de la película. Entonces subimos el bastidor frontal de la cámara para “bajar el techo” de la fachada. Si no tenemos una cámara de banco óptico, sino que tenemos una cámara de cuerpo rígido, en el que el objetivo está montado paralelo al plano de la imagen, osea la cámara normal y corriente que todos tenemos, seguimos con la misma idea, dejamos la cámara de manera que su respaldo esté perfectamente vertical, con lo que el objetivo “mira hacia delante”. Ahora podemos hacer dos cosas, una es subir mucho la cámara hasta que toda la fachada esté dentro del encuadre. Para esto tenemos que subirnos a algún sitio, como el techo de un coche, o una ventana cercana, o usar uan escalera o un trípode muy alto. La segunda manera es usar un objetivo descentrable.

prspectiva6-encamara

Ahora he hecho la foto con el descentrable. El objetivo es el mismo que en la foto anterior, el 24mm descentrable de Canon, solo que esta vez no he inclinado la cámara sino que la he dejado con el respaldo perfectamente vertical. El objetivo descentrable tiene unos mandos que hacen que las lentes se muevan paralelas al respaldo. Al mover el objetivo hacia arriba bajo el techo. El factor en que se baja debería ser la magnificación del objetivo. Aproximadamente: si dividimos la longitud focal del objetivo, 24mm, entre la distancia de la fachada y la cámara (en milímetros), tenemos el factor de escala de la imagen. Cada milímetro que desplacemos el objetivo lateralmente quedará dividido por este factor de escala, Si por ejemplo, la distancia es de 24metros, que son 24.000mm el factor de escala es 24/24.000 osea 1:1000. Cada milímetro que desplazamos el objetivo equivale a bajar 1 metro la catedral.

Pero si no tenemos un objetivo descentrable aún podemos realizar la corrección con dos procedimientos de laboratorio. El primero es usar las herramientas de corrección de perspectiva que tenga el programa. Photoshop, lightroom y Capture One disponen de sus propias maneras de hacerlo. Por lo general consiste en colocar dos líneas de referencia sobre las líneas verticales de la fachada que estén inclinadas. El programa corrige la geometría de la imagen para restaurar la perspectiva correcta. Algunos programas pueden hacerlo de manera automática aunque nos dan la posibilidad de controlar manualmente la corrección.
La escena siguiente está hecha por este método.

perspectiva7-inclinada

Esta es la foto original, tomada desde la calle con la cámara inclinada.

La subo a ligtroom y uso la corrección manual colocando dos guías rectas sobre las líneas verticales de la fachada que están inclinadas. El programa me da esto:

perspectiva8-corregida

La perspectiva está restaurada. He dejado el recorte que produce el programa. Aún queda por reencuadrar para eliminar los márgenes blancos. Pero como se ve, es arriestado realizar esta corrección y debemos preverla desde el momento de hacer la foto, para evitar que esos márgenes limiten el recorte a realizar.
Por cierto que la foto realizada con el objetivo descentrable es esta:

perspectiva9-encamara

Bastante mejor acabada que la del procesado digital. En algunos programas, esta corrección de perspectiva no respeta las proporciones del edificio. Afortunadamente en esta versión de lightroom el algoritmo es bastante aceptable y las proporciones son más o o menos las originales.

Vamos a ver la tercera manera de respetar la perspectiva. Consiste en hacer una panorámica con corrección de perspectiva. Disponemos de esta herramienta en photoshop y ligthroom. Dividimos la altura del edificio y realizamos varias fotos, que pegamos con un programa de panorámica. Normalmente con solo dos fotos tengo suficiente. Vamos a verlo.

Esta es la fachada original, una de las puerta de la catedral de Sevilla.

perspectiva3-panoalta

He tenido que inclinar la cámara y las verticales se han fugado. Voy a hacer dos fotos, Una de la parte alta. Como la foto original me da la parte alta voy a usarla. Esta foto no tiene porqué mostrar toda la fachada, basta con que se vea la parte de arriba.

A continuación hago otra foto, de la parte baja con la cámara vertical. Es importante que en esta foto de la parte baja se vean cosas que ya están en la otra foto de la parte alta. Esto es, que haya partes comunes.

perspectiva2-panobaja

La parte superior de la imagen incluye elementos de la parte inferior de la fotografía alta. es importante que esta foto de abajo tenga una perspectiva correcta, esto es, con la cámara mirando hacia delante, sin inclinar.

Ahora nos metemos en nuestro programa favorito de panorámicas. En photoshop vamos buscamos la herramienta photomerge en el menú combinar fotos o algo así que debería estar en el menú archivo. En ligtroom vamos a imagen y ahí buscamos combinar imágenes (o algo así). Dentro de la herramienta de panorama elegimos la opción de panorámica con perspectiva.

Tras unos minutos aparece la propuesta del programa.

perspectiva4-panocombinada

Foto con la combinación de la panorámica ne modo panorama de perspectiva.

He mantenido los márgenes del encuadre.

Como comparativa dejo la foto realizada con el objetivo descentrable.

perspectiva1-encamara

Perspectiva respetada con un pobjetivo descentrable.

Queda por ver que la panorámica respete las proporciones del edificio. Que a mi me parece que no, que las proporciones de la última foto, realizada con un objetivo descentrable y que por tanto son las verdaderas, son diferentes de las proporciones obtenidas con la panorámica.

 

 

Publicado en Arquitectura, cámara, Uncategorized | Deja un comentario