Tercios y toda esa basura

Decía alguien el otro día que los analfabetos visuales componen al centro y que los que saben usando la regla de los tercios. Dicen las malas lenguas que la regla de los tercios es la forma natural de componer y que por eso siempre funciona y te permite ser creativo, presumir de saber, ser el ídolo de masas que admirarán tus fotos en instagram, conocedor de secretos arcanos sobre el funcionamiento de la vista, la mente y el alma. El rey del mambo fotográfico, vamos. Pero yo hago la siguiente objeción: si el analfabeto visual compone al centro ¿No será porque esa es la composición “natural” y no la de los tercios?
Además, de que como he dicho muchas veces, ningún tratadista parece que hable de esa regla hasta el siglo XX. Y pretender que sea un descubrimiento de ahora que explica el éxito visual de las obras pasadas es un pelín etnocentrista ¿No? Viene a decir que los antiguos maestros eran unos tontos con vista y que tenemos que llegar nosotros, los hombres inteligentes del siglo XX los que hemos descifrado sus ingenuas mentes. La única mente ingenua en todo esto es la de quien piense que la explicación actual es una revelación de una ley de la percepción que solo en los tiempos de la pizza de mortadela hemos explicado.

Dice Rudolh Arnheim (uno de esos chavales que cuando habla de composición menciona trabajos de investigación reales, no como los aúreos que siempre están diciendote que hay estudios científicos que avalan lo que ellos afirman pero son incapaces de decirte quien hizo ese estudio, en qué institución y en qué revista científica está publicado). Bien, dice Arnheim algo así como que en el centro está la composición más potente y natural y que la segunda es el descentramiento claro. Es decir, que si tu sacas del centro el motivo principal, pero lo sacas poco, tu cabeza no se aclara entre “esto está enmedio” y “esto está descolocado” mientras que si descentras por derecho tu mente tiene claro que la composición es así y no trata de empujar las formas hacia dentro. Entonces, un argumento que explicaría que colocar las figuras en los tercios funciona es precisamente que el tercio es un descentramiento claro. Solo que también es un descentramiento claro ponerlo en el cuarto, el quinto, o la raiz cuadrada de pi o en la inversa del número de neper; lo que deja sin argumentos a los tercios. Además, casi todas esas imágenes encima de las que se dibuja una trama de tercios y un cartelito diciendo “Miramira, cumple la regla de los tercios” casi nunca la sigue sino que la línea de tercios pasa por algún sitio del bulto que es la figura. A eso en dibujo técnico lo llamábamos “teorema del punto gordo” y que viene a decir que por un punto pasa cualquier recta a condición de que el punto sea lo suficientemente gordo.
Bueno, dejo de enrollarme. Mira esta foto, está centrada.

Encuadre centrado

 

Y ahora reencuadro para que la figura cruce el tercio. En realidad corta por la línea de la cabeza a la cadera.

el eje principal, la cabeza y las caderas, están el el tercio.

Pues qué quieres que te diga, prefiero la figura centrada. La figura en el tercio me parece desequilibrada. Pero mira, voy a moverla algo:

Figura descentrada pero no en el tercio

Ahora la figura está descentrada pero NO ESTÁ EN EL TERCIO, y me parece que está mucho más equilibrada visualmente que la segunda (si eres hater ahorrate el comentario, ya sabemos que vas a decir que no, que es una mierda de foto y que nunca irías a un taller mío).
Entonces: descentramiento claro si, tercios si cuadra, pero no necesariamente descentramiento en el tercio. Y vamos a dejarnos de dibujar tramas de tercios y caracoles por favor.

Repito con dos ejemplos sobre formato cuadrado:

Cuadrado centrada

Cuadrado descentrada

(Y muchas gracias a Alejandra por saltar con la calor de julio en Sevilla y no morir en el intento).

(Quiero decir: gracias por la colaboración, no por no morirse en el intento).

 

Anuncios

Acerca de pacorosso

Romano provincial de la Bética. Fotógrafo y lector de luces.
Esta entrada fue publicada en aire libre, bailarina, Composición, Sevilla y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Tercios y toda esa basura

  1. Interesante reflexión. De todas formas, lo expuesto por Arnheim no necesariamente desbarata la regla de los tercios. Al contrario, le da fuerza. Faltarían los estudios comparando diferentes descentramientos claros.

    • pacorosso dijo:

      Pero si Arnjeim no menciona ningún estudio sobre los tercios témete que es porque no existían cuando él escribió su libro. Significa que hasta entonces quienes lo conocían eran vendedeores de hierbabuena, no autores ni maestros ni estudiosos. Era el tiempo de la atlantida, los marcianos construyendo pirámides y toda esa basura, en la que hay que enmarcar la regla de los tercios y las ideas de los áureofilos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s