Mis tres alternativas dentro de una habitación son estas:
Puedo mirar al fondo y veo como las paredes laterales fugan frente a mi, mientras la pared frontal se extiende de lado a lado manteniendose perpenicular a mi mirada y paralela a la película de mi cámara. Las verticales del sitio se quedan verticales en la foto, paralelas a los cantos de mi cuadro. Mi cámara está perfectamente perpendicular sobre el suelo, no la inclino, miro al frente.
También puedo mirar al rincón y entonces las paredes laterales y la que antes era la del fondo ahora fugan a los lados. La vertical sigue vertical, se queda paralela a los cantos del cuadro de mi foto. Mi cámara está perfectamente perpendicular sobre el suelo, no la inclino, solo miro hacia donde las dos paredes se encuentran.
Y por último puedo mirar hacia a la esquina, donde las paredes y techo se unen, y entonces todas ellas fugan: suelo, techo, paredes y verticales. Ahora no hay nada paralelo a la película y todo fuga hacia tres puntos. Mi cámara está inclinada, miro hacia arriba.
(Con la colaboración de la Fundación Valentín de Madariaga que permitió que fotografiara los espacios destinados a exposiciones. En la imagen obras de Paco Peregrín.)










